CÓMO FUNCIONAN LAS PISTOLAS DE PINTURA

Información General

Las pistolas de pintar, si están en buen estado y se utilizan adecuadamente generan resultados extraordinarios proporcionando acabados con superficies uniformes y lisos imposibles de conseguir con otras técnicas de pintura.

El problema viene porque hay muchas personas que no hacen ninguna prueba antes de empezar el trabajo real ni se molestan en entender cómo funciona la herramienta que tienen en sus manos antes de pulsar el gatillo.

Por este motivo, muchos aficionados obtienen resultados pobres y pierden la fe en el equipo o son reacios a usarlo.

Para que esto no te pase y no cometas errores básicos, te vamos a contar algunas cosas que tienes que saber antes de usar tu nueva pistola para pintar.

Como sabrás, la pintura es líquida, más o menos espesa. Lo que hace la pistola de pintura es convertirla en pequeñas gotas finas, como si fuese pintura pulverizada.

Este proceso nos permite aplicar una fina capa uniforme en una superficie grande en un periodo de tiempo muy corto.

La pistola para pintar utiliza el aire comprimido a presión para atomizar y lanzar la pintura en la dirección que queramos y de una forma constante y uniforme.

Para ello, necesita dos conductos, uno para la entrada de aire y otro para la salida de la pintura.

El gatillo disparador está conectado a ambos de forma que, cuando se acciona, se produzca la entrada de aire y la consiguiente salida de pintura.

Como comentamos, las pistolas de pintura convierten la pintura en miles de pequeñas gotitas que hay que saber manejar para que el acabado sea lo que esperas.

El depósito de la pistola es un factor a tener en cuenta porque permitirá, dependiendo de su forma y diseño, que puedas trabajar con tu pistola en posiciones distintas o tengas que hacerlo siempre en horizontal.

Los mejores modelos permiten trabajar muy cerca del suelo o por encima de la cabeza, permitiendo flexibilidad y movimientos más naturales a la hora de pintar.

La tapa por la que entra el aire tendrá unos agujeros precisos perforados que tendrán un patrón muy medido para que la atomización de la pintura sea mejor a la hora de aplicar la pintura.

Dependiendo de las especificaciones del fabricante, la punta por donde se succionará la pintura del depósito será más o menos grande dependiendo de la viscosidad de la pintura que se utilice y las capacidades de la máquina. En algunos modelos podemos cambiarla dependiendo del tipo de pintura que vayamos a utilizar.

Cuando se aprieta el gatillo de la pistola de pintar, se abre ligeramente la válvula de aire y comienza a mover la pintura haciéndola pasar por el atomizador y haciéndola pasar por el conducto de salida de la pintura.

Cuanto más profundo pulsemos el gatillo, más pintura saldrá por la boquilla. A medida que pulsemos más el gatillo, el volumen de pintura que saldrá será mayor y, por tanto, se requerirá más aire para atomizar la pintura y moverla.

La limpieza de la pistola es esencial para el funcionamiento correcto y para que no se obstruya con pintura seca en usos sucesivos.

 

¿Cómo se utiliza?

La pistola de pintura no es difícil de utilizar, si bien, requiere de algo de práctica y recomendamos que se pruebe en una superficie de desecho antes de aplicar la pintura a tu trabajo final, para que aprendas a usarla sin problemas, ya que es muy diferente a la utilización de brochas y rodillos.

Los tres factores más importantes a tener en cuenta de las pistolas pulverizadoras son:

  1. La presión de aire: La presión a la que el aire entrará en tu pistola vendrá determinada por la herramienta que tengas. Utiliza la recomendada por el fabricante para cada momento. Cuanta más presión, más pintura atomizada, pero puede que “sobrepintes” la zona y se pueden producir efectos de “cáscara de naranja” en la superficie de la zona pintada porque haya demasiada pintura. Así que, haz pruebas y vigila este parámetro.
  2. El tamaño del ventilador: El ventilador se utiliza para controlar el ancho del patrón de pulverización de la pintura sobre la superficie. Como norma general, la mayoría prefiere usar un abanico amplio, aunque tienes que tener en cuenta que, en los extremos, la cantidad de pintura distribuida será menor.
  3. El flujo de pintura: En las pistolas de pintar modernas el flujo de pintura suele ser ajustable y tendrás que ajustarlo dependiendo del tipo de pintura específico que estás utilizando. Una vez que lo hayas ajustado, si siempre utilizas el mismo timpo de pintura, no tendrás que ajustarlo de nuevo.

Como hemos comentado, hay que realizar estos ajustes pero el verdadero secreto del éxito de utilizar una pistola de pintura reside en preparar la pintura y disparar patrones de prueba en alguna superficie para probar. Esta superficie puede ser simplemente la zona que vayas a pintar, pero cubierta de papel. Es decir, juega un poco con la pistola y asegúrate una excelente experiencia de pintura.

Llega la hora de pintar. Lo primero que tienes que hacer es cubrir con cinta de carrocero o cualquier otro sistema, las partes que quieras proteger de la pintura. Dependiendo del trabajo de pintura que vayas a hacer, esta parte puede tener o no tener sentido.

Si vas a trabajar en exterior, elige un día en el que no haya viento ya que las pequeñas gotas que genera la pistola de pintura pueden acabar en superficies que no quieres pintar.

Lo siguiente es mezclar adecuadamente la pintura para que no queden grupos y la mezcla sea lo más homogénea posible. Un elemento sólido en la pistola puede atascar su mecanismo o distorsionar el patrón de pintado.

Cuando tengas la mezcla de pintura preparada, colócala en el depósito según las indicaciones del fabricante de la pistola de pintura y coloca el compresor de aire.

La idea que tienes que tener en la cabeza es que tienes que aplicar capas delgadas de pintura sin repetir zonas para que la superficie quede uniformemente pintada. Para ello, barre con la pistola la superficie a pintar de lado a lado, cubriendo todo el ancho de la superficie y muévete un poco más allá de los bordes para asegurarte de llegar al final de la superficie.

En cada barrido posterior, superponte sólo lo mínimo para prevenir que queden espacio entre cada pasada.

Una vez que termines, tendrás que limpiar la pistola para evitar que la pintura quede seca en el depósito o en la cámara de aire. Igual que limpias las brochas o los rodillos cuando pintas con ello, en la pistola es especialmente importante para que no se obstruya, parcial o totalmente, el flujo de aire en futuros usos de tu pistola para pintar.

Partes de una pistola de pintura

¿Sabes qué sucede cuando pulsas el interruptor de la luz? Seguramente tengas solo una idea aproximada, pero eso no te impide disfrutar de la luz… Lo mismo pasa con una pistola de pintura, no hace falta que entiendas del todo cómo funciona para poder disfrutar de todas sus ventajas.

Por tanto, aunque no entiendas del todo su funcionamiento, y no sea necesario que sepas y analices todas las partes que la componen, es bueno que conozcas, al menos, tres de sus partes.

DEPÓSITO DE PINTURA

Aquí es donde pondrás la pintura. Algunos fabricantes lo denominan “tanque de pintura”. Dependiendo de la superficie que vayas a pintar será conveniente que el depósito sea más grande o más pequeño para que puedas terminar el trabajo, idealmente sin recargar y, en otro caso, con el menor número de recargas posible, ya que eso hará que trabajes más rápido.

Suelen andar entre los 0,5 litros y los 2 litros de capacidad. Más grandes es complicado porque pesaría mucho y no sería fácil de manejar y mover.

REGULADOR DE FLUJO

Gracias a esta válvula, podrás regular con facilidad la cantidad de pintura que saldrá a través de la boquilla cuando acciones el gatillo. Suele estar en el mango o gatillo.

BOQUILLA

Es el orificio de salida. Muchas pistolas vendrán con diferentes boquillas con orificios de salida más o menos grandes para que puedas utilizarlos con diferentes pinturas y viscosidades. Tienen, además varias posiciones para que puedas trabajar en vertical, orizontal u oblicuo.

Esta es una de las partes que es posible que se atasquen u obstruyan si quedan restos de pintura seca, así que su limpieza es importante.

 

DIAGRAMA DE LAS PARTES DE UNA PISTOLA DE PINTURA

 

Funcionamiento del gatillo

El gatillo de las pistolas de pintura, normalmente, tienen dos posiciones. Si presionas solo un poco el gatillo, saldrá sólo aire. En ese punto se volverá un poco más duro y, si apretamos más, comenzará a salir la pintura.

Regulador de Flujo de Pintura

En la parte de atrás tendrás una rosca que servirá para regular la pintura. Cuanto más lo aprietes, menos pintura saldrá. Lo único que hace la rosca el limitar el recorrido del garillo, haciendo que salga más o menos.

Regulador del Abanico

En las pistolas de calidad, habrá otro regulador que permitirá variar la forma del chorro de pintura. Modificar este regulador hará que el chorro sea más redondo o alargado.

Esto es útil para superponer las pasadas y que no se note en la superficie terminada quedando completamente homogénea, cosa que ocurriría si el chorro de pintura fuese redondo.

 

 

Regulador de paso de aire

En ocasiones nos encontramos con pistolas para pintura que tienen un regulador para dejar pasar más o menos aire.

Este regulador suele estar colocado en la parte inferior de la pistola, justo donde entra el aire.

Este regulador es más común en las pistolas de gama alta.

 

Física de la pistola

Una pistola para pintar se basa en el “efecto Venturi”, que dice algo así como que cuando un flujo de aire pasa por un conducto que se estrecha, genera un efecto de succión, que succiona la pintura del depósito y la atomiza o pulveriza gracias al aire comprimido.

El efecto se llama así porque lo describió el físico italiano Giovanni Battista Venturi (1746-1822).

 

Funcionamiento básico

Una vez que tenemos el depósito de pintura lleno y hemos conectado la pistola a la entrada del depósito y a la red del aire comprimido, pulsamos el gatillo que, como hemos dicho, tiene dos posiciones.

Cuando lo apretamos suavemente hasta el primer tope, mueve la varilla, abre el conducto de aire, que se dirige a la zona de pulverización, saliendo por el casquillo.

En este momento, la velocidad del aire no es todavía suficiente para que salga la pintura, así que podemos regular la presión y la dirección del aire en la pistola.

Cuando apretamos un poco más el gatillo, hasta el final de su recorrido, la varilla se desplaza hacia atrás, permitiendo el paso de la pintura.

La pintura es arrastrada hacia la zona de pulverización y la pintura sale.

Tipos de Pistolas de pintar

Como sabrás, existen varios tipos de pistolas para pintar y se pueden clasificar dependiendo de varios factores. Vamos a hacer un repaso rápido sobre ellas.

Según el método por el que cogen la pintura podemos distinguir entre pistolas aerográficas de succión y pistolas de gravedad.

PISTOLAS DE SUCCIÓN

Utilizadas con pinturas más ligeras ya que el depósito se coloca debajo de la pistola y asciende al pulverizador por el efecto de succión.

PISTOLAS DE GRAVEDAD

El depósito, en este tipo de pistola de pintar, se coloca en la parte superior de la pistola siendo la gravedad, por el propio peso de la pintura, la que hace que la pintura pase al pulverizador. Es por esto por lo que se suele utilizar con pistolas más pesadas.

Otra distinción que podemos hacer es entre pistolas eléctricas y pistolas de aire comprimido.

PISTOLAS DE PINTURA ELÉCTRICAS

Estas pistolas son con más ligeras y manejables, lo que no implica que sean más o menos fáciles de manejar que otras, aunque son las que tienen un uso más simple.

Estas pistolas están disponibles en varias potencias y caudales de pintura, lo que las hace adecuadas para cualquier tipo de trabajo dependiendo de las necesidades de cada uno.

Funcionan de forma simple. La pintura sale del depósito a través de un pulverizador

impulsada por una bomba eléctrica.

Esta bomba extrae la pintura desde el depósito a mucha presión por lo que es necesario que pase por un regulador de presión para ajustarla y poder controlar la nebulización de la pintura.

Tenemos que tener en cuenta que estas pistolas alcanzan los 100 bares consiguiendo caudales que pueden alcanzar los 300gr. por minuto, lo que hace imprescindible el trabajo con guantes, mono, mascarilla, gafas… ya que la pintura podría llegar a penetrar en la piel.

 

PISTOLA DE AIRE COMPRIMIDO

Son las más utilizadas hoy en día. La pistola con el nebulizador se conecta al depósito y al compresor. Este último toma aire de la estancia, lo comprime y lo envía a la pistola a través de un manguito o manguera.

La presión es menor que el en caso de las pistolas de gravedad y suele rondar los 10 bares de presión. Suelen utilizarse para pintar grandes superficies.

Si quieres saber más, no dejes de leer nuestra sección: Tipos de Pistolas de Pintura. En ella encontrarás una explicación más detallada de las diferentes clasificaciones de los tipos de pistolas de pintura que existen.

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